Los juegos de cartas solitario se centran en la lógica pura y la secuenciación de movimientos para ordenar el mazo según reglas preestablecidas. Este género presenta una mecánica central de colocar cartas de forma alternada en pilas basadas en valores numéricos o palos, requiriendo atención constante. El objetivo es vaciar todas las pilas de trabajo o construir pilas de fundación, un objetivo común en cualquier juegos de cartas solitario clásico que priorice la planificación sobre la reacción rápida.